miércoles, 8 de mayo de 2013

Los Mayoruna de la “tierra indígena Vale do Yavarí”




Mi experiencia con los indígenas mayoruna de Brasil comenzó en el pueblo Atalaya do Norte, a orillas del Río Yavarí.
Días despuésde haberme adentrado en la selva establecí contacto con una familia de marubos, cuyo jefe me acogió en la comunidad y me ilustró sobre su modo de vivir y sus tradiciones.
La tierra indígena Valle del RíoYavarí se extiende en la Amazonía brasilera, cerca de la frontera entre Brasil y Perú, que está justamente delimitada por el curso del Río Yavarí.Tiene una extensión aproximada de 85.000 kilómetros cuadrados donde viven varias tribus indígenas, algunas de ellas aisladas.
Con el término mayoruna (del quechua: mayo, río;runa, gente) se denomina a un conjunto de pueblos que vive tanto en la tierra indígena Vale do Yavarí (Brasil) como en los ríos Yavarí, Gálvez y Yaquerana, en territorio peruano.Estos pueblos son marubos, matis, matsés, kulinapano, korubo, kanapari, tsohom-dyapa, además de otros grupos de indígenas no contactados. En total, alrededor de 3800 personas viven en la tierra indígena Vale do Yavarí, en Brasil.La mayoría de ellas habla lenguas pertenecientes al grupo pano.
La historia de los indígenas mayoruna está marcada por continuos conflictos con los no indígenas: el primer período después de la conquista española se caracterizó por la entrada de las misiones jesuitas (1653-1769); hacia el fin del siglo XIX se introdujo el capitalismo en la Amazonía con la explotación del caucho (1880-1914); luego de la Segunda Guerra Mundial comenzó el tráfico de valiosa leña, todavía en curso; después de 1970 empezaron las prospecciones petrolíferas de empresas nacionales y extranjeras que ponen en riesgo la integridad del ambiente y de los indígenas mismos.
Aún hoy muchos mayoruna viven en malocas (ver fotografía a la derecha), grandes cabañas tradicionales comúnmente rectangulares, erigidas por cuatro troncos que representan el eje del mundo, pero no faltan las malocas de planta circular. Por lo general, estas casasancestrales tienen dos accesos orientados en dirección de los cursos de agua más cercanos.
La ubicaciónde los miembros de la gran familia en la maloca no es casual. El jefe y su hermano duermen respectivamente a la izquierda y a la derecha de la entrada principal. El chamán yla esposa del jefe duermen, en cambio, a la izquierda y a la derecha delportal secundario.
La maloca es el núcleo del universo para los mayoruna. De noche se transforma en un centro de conocimiento. Una fogata constantemente encendida, donde se preparan los alimentos, representa el “estómago”, el punto donde se transforma la energía y, por tanto, la fuerza.
Es muy importante anotar que cuando muere uno de sus constructores, la maloca debe ser quemada.
Actualmente los mayoruna viven en un estado de aparente tranquilidad que, sin embargo, esconde algunas insidias.
El hecho de que los mayoruna de la tierra indígena Vale do Yavarí reciban un subsidio del estado brasilero es, a mi modo de ver, algo negativo: son manipulados, no pueden cazar animales de la selva como hacían en el siglo pasado y el “salario” que se les da los ha transformado en seres dóciles, fácilmente corruptibles, que no son por completo artífices de su destino.
Hace unos pocos meses se informó que la empresa petrolífera PacificStratus (100% propiedad de Pacific Rubiales) intentó iniciar actividades de exploración de petróleo en la cuenca de los ríos Galvez y Yaquerana, pertenecientes al Perú. En este caso, los mayoruna brasileros objetaron que la eventual contaminación del Río Yaquerana causaría un daño gravísimo también a la tierra brasilera, y tienen razón.Por ahora, la empresa Pacific Stratus no ha iniciado la explotación del área, pero podría presentar otro proyecto en un futuro cercano.
Respecto a una posible amenaza directa para la tierra indígena Vale do Yavarí (en Brasil), a partir del 2007 la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) ha conducido búsquedas tanto en la cuenca del Río Juruá como en el sur de la tierra indígena Vale do Yavarí, donde la empresa Georadar ya llevó a cabo trabajos de exploración de algunos pozos petrolíferos sin tener en cuenta la opinión de los jefes indígenas mayoruna, quienes consideran que estas labores podrían contaminar los ríos Itaquaí y Yaquerana; este último es la parte alta del mismo Yavarí.
Como puede verse, la delimitación de estas enormes tierras indígenas no es suficiente para proteger a los nativos que viven en ellas.Precisamente la enorme extensión de estas áreas hace que sea tan difícil vigilarlas.
Por otro lado, el hecho de que los indígenas que las habitan estén acostumbrados desde hace tiempo al comercio de los recursos presentes en su territorio (valiosa madera, pero también piedras preciosas y oro), los hace fácilmente corruptibles y entonces favorece la entrada de entidades externas al territorio, algo que no es fácil de controlar.

YURI LEVERATTO
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