viernes, 14 de octubre de 2011

Los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta



La Sierra Nevada de Santa Marta es un macizo inmenso, que se extiende sobre un área de más o menos 17.000 km cuadrados, en el norte de Colombia, en los departamentos del Magdalena, Cesar y La Guajira. Las cimas más altas de la Sierra (y de toda Colombia), son el Pico Colón y el Pico Bolívar, ambos de 5775 metros de altura sobre el nivel del mar.
En la Sierra Nevada de Santa Marta ha vivido el hombre desde tiempos muy remotos. Se estima que los primeros establecimientos humanos se originaron hace doce mil años. En la época de la conquista española, en el 1525, cuando Rodrigo de Bastidas fundó la ciudad de Santa Marta, el pueblo que habitaba la parte norte de la Sierra era el de los Tayronas. Ellos vivían de la agricultura, caza y pesca y no conocían la rueda, ni la utilización de los animales, ni la escritura. Con los españoles las relaciones fueron inicialmente amigables, después, sucesivamente los Tayronas fueron exterminados, no sólo asesinados de manera sangrienta, sino sobre todo extinguidos por las enfermedades traídas por los conquistadores. Los españoles no encontraron las fuentes de oro que esperaban y así comenzaron a avanzar hacia el interior de Colombia.
Hoy, en la Sierra Nevada de Santa Marta sobreviven los descendientes de los Tayronas, cuatro etnias diferentes pero emparentadas entre ellas. En el norte, cerca al mar viven los Wiwa. En el interior viven los Kogui y los Arzarios, en las cercanías de la ciudad perdida de los Tayronas, Teyuna. En el sur de la Sierra, por otro lado, viven los Arhuakos, quienes se definen Ika.
Para llegar a la aldea de los Kogui, llamada Mutanji, se parte de Mamey, pueblito a dos horas de buseta de Santa Marta. De Mamey se empieza a caminar trepando por angostos y fangosos senderos. El recorrido hasta Mutanji dura seis o siete horas de camino, pero es aconsejable detenerse a descansar una noche cerca al quiosco de Adán y bañarse en un torrente de aguas muy limpias.
El día siguiente se llega a Mutanji, el pueblo de los Kogui (pronunciación Kogi).
Es preferible presentarse de inmediato al Mamo del pueblo, la autoridad espiritual. Comúnmente es difícil entablar en poco tiempo una relación de confianza con esta gente, sobre todo porque son extremadamente desconfiados de los que no son indígenas, pero también porque no dominan plenamente la lengua española. Su idioma es el Kogui, una de las lenguas derivadas del Chibcha.
El Mamo es la figura central de la vida de los Kogui. Él está en contacto con las fuerzas de la naturaleza, sabe como tratar con los que no son Kogui (sean colombianos o extranjeros, llamados bunaci), puede atraer las fuerzas del bien y repeler las fuerzas del mal. La gente del pueblo se somete al su poder. Si él les pide trabajar un campo, o cuidar a los animales, ellos lo hacen sin pedir a cambio recompensa alguna. 
Los hombres utilizan el “popóro”, un utensilio cóncavo en donde, con una vara de madera, mezclan la baba de caracol, con una piedra calcárea llamada cal, que encuentran en las orillas del océano. Luego se ponen esta sustancia en la boca, en donde tienen constantemente un bocado de coca. La hoja de coca, mezclada con la baba de caracol y con la piedra calcárea da un efecto excitante, y calma el hambre y la sed. Para ellos la coca es una cultura y el poporo es un objeto personal importantísimo. Las mujeres no usan el poporo y no mastican coca. Son totalmente dominadas y no les es permitido aprender el español. Esta gente vive fuera de “nuestro mundo” y se consideran guardianes de la ciudad perdida, Teyuna, construida en el IX siglo a más o menos 5 horas de camino más arriba. Actualmente nadie vive en la ciudad perdida.
Para acceder a ella hay mil doscientos escalones de piedra que llevan a una explanada en donde hay muros de contenciones y terrazas.
Los Kogui viven en chozas de lodo solidificado cubiertas con paja. Junto a los Kogui viven los Arzarios, más abiertos al diálogo y más interesados sobre el uso de la tecnología moderna.
Mientras que para los Koguis, cada nuevo aporte de tecnología se considera contrario a su cultura.
Por otro lado, para llegar a la tierra de los Aruhakos, es necesario primero que todo arribar a la ciudad de Valledupar, situada a más o menos cuatro horas en bus desde Santa Marta. La ciudad, calurosísima, es famosa por un tipo de música lenta, para bailar en parejas, denominada vallenato.
Desde Valledupar se llega en más o menos dos horas en buseta al pueblito de Pueblo Bello, situado a unos mil quinientos metros de altura sobre el nivel del mar.
En el pueblo, en donde ya se ven grupos de Aruhakos, vestidos con su tradicional traje blanco y con su gorra típica llamada gorro, se contrata un vehículo campestre. Es un recorrido extremo, y a veces también peligroso puesto que las lluvias, a menudo diarias, transforman el camino en un mar de lodo, y el terreno se quiebra en profundos cañones. Alternativamente se puede llegar a Nabusimake caminando, en más o menos siete horas, pero no es aconsejable.
Se sube por la montaña durante unas dos horas, a unos tres mil metros sobre el nivel del mar. Después se desciende al valle de Nabusimake, un verdadero paraíso de plantas y de flores. 
El paisaje es maravilloso. Las plantas más comunes son los agaves, las buganvillas y las orquídeas. Prados muy verdes y gigantescos y torrentes de agua muy limpia. Parece realmente haber llegado al paraíso terrestre, un lugar ancestral olvidado por el “mundo”.
Los Arahuakos, o Ika, como ellos se definen, viven en este valle desde tiempos muy remotos y practican la agricultura y la ganadería.
Hay una aldea, en donde uno se registra con el comisario y especifica el motivo de la visita. Después de haber recibido la autorización para la residencia, y de haber pagado una cuota simbólica, se puede empezar a explorar el lugar, estando, sin embargo, atento a no hacer demasiadas preguntas para no enemistarse con la gente de la aldea. En el pueblito, hay algunas pequeñas casas de lodo seco, mientras que en el valle hay algunas de madera y de ladrillos.
En el valle viven también los mestizos, descendientes de Aruhakos mezclados con colombianos. Los mestizos son cristianos y no hablan la lengua Ika, sino que se expresan sólo en español.
También para los Aruhakos la figura central es el Mamo, máxima autoridad espiritual. Los Aruhakos creen en Dios, quien viene llamado Kaka Serangua, el creador del universo. Creen que Dios haya creado primero los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta y después todos los demás pueblos de la Tierra, los bunaci.
En el valle se cree firmemente en que los varios Mamos del lugar se comunican mentalmente con Dios y actúan de modo que los que no son nativos de la Sierra, es decir todos los pueblos de la Tierra, preserven la naturaleza.
Es una hipótesis un poco sugestiva pero nosotros, habituados a vivir en ciudades y a respirar los gases que liberan los automóviles, ¿podríamos probar con certeza que sus creencias sean falsas? No creo definitivamente.
A Nabusimake hay una escuela, que puede compararse con nuestro bachillerato. Hombres y mujeres estudian diferentes asignaturas, entre las cuales están las matemáticas, la geografía, la historia, cultura y lengua Aruhaka. El idioma Aruhako, también derivado del chibcha se escribe con el alfabeto latino, pero hay algunas diferencias, por ejemplo, para obtener un sonido similar al de la K, se utiliza una A al revés.
Hablé con varios jóvenes, y todos están convencidos de la pureza de su gente, y de la importancia de preservar su lengua y su cultura.
Esta gente, sea la de los Kogui o la de los Aruhakos, vive en un mundo aparte, no utiliza la luz eléctrica ni el agua corriente.
Estas etnias, que viven en la Sierra, son sólo dos de las ochenta diferentes culturas indígenas que actualmente viven en Colombia. En la constitución de Colombia las culturas indígenas están reconocidas y las lenguas indígenas, sesenta y cuatro, son consideradas oficiales.

YURI LEVERATTO
2007 Copyright

3 comentarios:

  1. Gracias Mr. Yuri Leveratto por esta interesante publicación.

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  2. Sr. Yuri Leveratto: Tiene usted mas publicaciones sobre este interesante tema?

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  3. Gracias a ti. Si hay varios artículos de antropología y arqueología en el blog. Uno podría ser este: http://yurileveratto1.blogspot.com.co/2014/08/la-moral-y-la-organizacion-social-en.html

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